Acabamos de terminar nuestra visita a Nueva Zelanda. Qué paliza nos hemos dado! Apenas hemos tenido tiempo de respirar desde cuando salimos de Christchurch. Hay tantos sitio chulísimos que visitar, tantas cosas que hacer. La belleza, pureza y organisación del país me ha dejado estupefacto.
De verdad, voy a estar poniendo a Nueva Zelanda por las nubes durante mucho tiempo después de este viaje.
Desde cuando Rosa actualizó este blog, hemos seguido más o menos toda la costa oeste de la isla sur, empezando por Fiordland. Allí hicimos el Kepler Track, una caminata (o "tramping" como dicen los neozelandeses) de varios días pasando por alta montaña y nieve. Tiene unas vistas impresionantes de los fiordos, montañas y lagos de la zona.



Llevamos dos adredones, en vez de sacos de dormir. La gente nos miraba como si fueramos bichos raros, porque eran grandes y pesados, pero estoy seguro que nadie durmió tan calentito como nosotros!

El "kea" nos visitó varias veces en el camino. Es el único loro alpino en el mundo, y muy sociable.
También hicimos un día de kayak por el famoso Milford Sound, aunque era bastante light para nuestro gusto. Por lo menos me dió la oportunidad de reirme de la pinta de Rosa. ;-)

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Milford Sound
Después de Fiordland, seguimos hacia el norte, pasando por Queenstown, Glenorchy y Wanaka. El paisaje de esta zona es simplemente imaginable. Los lagos cristalinos reflejan como espejos las montañas nevadas y la flora alrededor.

Lago Wakatipu.

Lago Wakatipu.
Un poco más al norte, nos encontramos con los glaciares Fox y Franz Joseph. Hicimos un día de caminata sobre el hielo con un grupo turistico.

Hielo.
Para terminar el viaje, conseguimos hacer una caminata que se considera una de las más bonitas del mundo. Se llama el Abel Tasman Track, y recorre 54kms de la costa norte de la isla sur.




